27 Jun 2009

El sueño de la oposición en Ecuador: Alberto Acosta

 

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En su entrevista con Alfredo Pinoargote*, Alberto Acosta fue cuestionado sobre los temas que son de interés de los medios: "libertad de expresión" y los contratos del hermano del presidente con el Estado. Acosta opinó que los contratos con Fabricio Correa deben ser anulados.

Al final Pinoargote le dice: “qué falta le hace usted a la Revolución Ciudadana. Sus ex compañeros de PAIS deberían llamarlo”.

A pesar de ser un comentario insidioso Acosta, que es admirado por la "oposición" no solo por su inteligencia sino por el peso político de su sabiduría, le respondió que este proceso le pertenece, como tal, a toda la ciudadanía y hasta entonces “seguirá aportando con ideas”.

Ahora que el mismo presidente Correa ha decidido comenzar el proceso para la finalización de los contratos que mantiene su hermano con el Estado ¿se le cruzará por la mente a Pinoargote la posibilidad de que más de un miembro de la Revolución Ciudadana no necesiten de Alberto Acosta para tener claros sus principios? Y si eso fuera verdad ¿no es una buena noticia para el país?

Pero la única buena noticia que se destaca como se debe, en los medios masivos, es... la incomparable Selección Nacional de Fútbol cuando gana.

Cómo quisieran much@s que Alberto Acosta se "pasara" a la oposición. Enseguida asumiría liderazgo, tomando en cuenta las enormes carencias intelectuales y/o éticas en los grupos políticos que supuestamente representan a quienes no están de acuerdo con la dirección del actual gobierno -solo basta con considerar que Sociedad Patriótica es la SEGUNDA fuerza política para evidenciar esta realidad.

Lo que nunca podrán ver es que no se trata de Acosta, así como la Revolución Ciudadana no se trata de Rafael Correa. No se dan cuenta de que lo que debería procurar es que cada un@ en esa "oposición" fuera un poco más como Acosta. Ese día sí podrían poner a temblar a la revolución actual.

Pero otra cosa que no pueden ver, es que si llegara ese día, se habrían olvidado de orientar su lucha a satanizar a una sola persona (el presidente) y creerían que es mejor trabajar junt@s, y que tomarles en cuenta no es hacer lo que ell@s dígan, sino llegar a un acuerdo. Ese día se habrán convertido en otr@ revolucionari@ más, independientemente de su ideología.

* Mencionado en: Salvador, Milton (2005). Periodistas sin título.