18 Nov 2009

Ecuador, tras el título de mediocre

En los últimos días hemos visto, sobretodo en los noticieros de periodismo "independiente" como es común, las enérgicas protestas de estudiantes universitarios.

Los motivos que los noticieros atribuyen a estas protestas son dos principales, y la gran mayoría de l@s estudiantes ven esos noticieros y cuando salen a protestar cacaréan esos mismos motivos. Otr@s poc@s de l@s involucrad@s saben específicamente cuál es el motivo de su protesta.

Serían estas dos cosas las que tienen alterados a los universitarios y autoridades:

1. La "autonomía universitaria" en la nueva Ley de Educación Superior
2. El informe del CONEA donde recomienda depurar las universidades que han sido calificadas como las más deficientes.


Sobre el primer punto es evidente que solo una privilegiada minoría entre los estudiantes protestantes saben qué mismo significa o no esa "autonomía". Tan evidente como que varias de las personas que lean con interés este post tampoco podrán decir qué mismo es.

La única "autonomía" que el proyecto de ley restaría, según el presidente sería la de gastar el dinero que el Estado entrega a cada universidad sin más control que el de los mismos directivos de estas.

Si esto está mal, como aseguran los protestantes, entonces hasta ahora el manejo del dinero por parte de los rectores y autoridades de las universidades ha sido óptimo... óptimo para ellos claro, porque aunque griten y pataleen, muchos de es@s estudiantes saben perfectamente que varias "universidades" particulares pueden tener una "biblioteca" de 100 libros, o no pagar bien a sus profesores contratándolos por horas, etc., y aún así gastan el dinero en más aulas, para captar más estudiantes, no para mejorar su nivel de formación. Incluso muchos saben que ellos mismos han criticado sus centros de estudio entre compañeros. Aún así salen a defender la tal autonomía. Ni hablar de cuánto invierten (o mejor cuánto no invierten) en investigación científica.

Estos no son argumentos definitivos. Sobre autonomía universitaria seguramente habrá mucho que discutir, pero al menos es fácil darse cuenta que oponerse o apoyarla sin saber qué mismo es solo puede ser cosa de estudiantes mediocremente formad@s, que sacan sus argumentos de los noticieros o de lo que escuchan de sus panas, iguales a ell@s. Pero ya estamos acostumbrados en Ecuador a que los monos de circo bailen al ritmo de los aplausos de la prensa "independiente".

Sobre el segundo punto se aplica lo mismo. Varias instituciones cuestionadas saben perfectamente que no han invertido en investigación, que carecen de infraestuctura idónea, contratan profesores a medio tiempo, etc. Pero en este caso no todas pueden meterse en el mismo saco. Hay algun@s estudiantes que defienden lo que saben que vale la pena defender. El resto en cambio no sale a protestar como uno se imaginaría: frente a la casa de los directivos que les estafaron con su educación, sino que cacarean en contra del CONEA y de la evaluación que realizó.

Por supuesto algunos de ellos no sabrán lo que realmente es una universidad porque no han visto una, y protestan desde su ignorancia, pero la mayoría debería escribir en sus carteles de protesta: ¡KEREMOS ZER MEDIOCRES CON TITULO! --o podrían abrir una universidad con Jorge Ortiz de rector y de profesores los "expertos" que invita.

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18 Nov 2009

La Universidad según Peirce (bono extra de: "Ecuador, tras el título de mediocre")

Tomado de un artículo de Peirce sobre la Universidad Clark, en sus diez años (abril 20, 1900):

La educación americana, en gran parte, no tiene otro objeto que el bienestar individual de los académicos; y de esta forma los incita a perseguir ese objeto exclusivamente. (...) Nuestras escuelas científicas distribuyen circulares que se obsesionan principalmente en los atractivos ingresos que sus exalumnos están haciendo (...) Las grandes universidades medievales, las universidades modernas de Alemania, los nuevos colegios de ciencias de Inglaterra, que hicieron, y hacen, grandes cosas por sus estudiantes personalmente, nunca estuvieron en lo más mínimo fundadas en la ventaja individual de sus estudiantes, sino, por el contrario, en la espectativa de que las verdades que podrían ser traídas a la luz en tales instituciones beneficiaría al Estado. Este fin estuvo, y está, tan constantemente en la visión de los académicos que son llevados a mirar sus propias vidas como teniendo un propósito más allá de ellos mismos.

Aún esta es una visión corta del aprender y de la ciencia. Ningún lector (...) estaría contento con el argumento de que la búsqueda de las ideas que gobiernan el universo no tenga otro valor que aquel de ayudar a los animales humanos a avanzar en manada y alimentarse. Más bien insistirá en que la única cosa que hace valiosa la perpetuación de la raza humana es que de esta forma ideas racionales sean desarrolladas y avanzar la racionalización de las cosas.

Ninguna otra ocupación del hombre es tan pura e inmediatamente dirigida a un fin que es intrínsecamente racional como la investigación científica.

De su intervención en la Universidad Johns Hopkins, 4 de julio de 1880:

Es decir, solo aquí se ha reconocido que la función de una universidad es la producción de conocimiento, y que la enseñanza es solo un medio necesario para ese fin. En resumen, instructores y pupilos aquí componen una compañía donde todos estan ocupados en estudiar juntos, algunos sujetos a una guía y algunos no.

Juan Carlos's Posterous

Diseñador gráfico ecuatoriano, con ganas de opinar sobre el diseño y lo visual en la cultura... y también sobre otras cosas de la sociedad.